Eje de la Carrera de Caballos
Este grandioso eje de representación del poder era la primera vista que se percibía desde el Patio de Coches antes de la ampliación del Palacio en 1725. Una sucesión ascendente de fuentes, cascadas y buffets de agua enmarcados por bosquetes de tilos, setos de boj y paredes de carpe tallado. El dominio del agua es el hilo conductor del conjunto. Destaca el espectáculo hidráulico simultáneo de 11 surtidores verticales o montantes, que en la figura de Andrómeda alcanza 37 metros de altura.
Para articular la gran plataforma escalonada formada por este eje, se construyeron dos imponentes murallones: uno que lo separa de La Ría Baja —que regulariza el antiguo curso del arroyo Carneros— y otro con glacis que permite la transición del desnivel hacia la Cascada de Mármoles y el Cenador.
Brambilla, Fernando
Nació en Fara di Gedda d’Adda, en 1763. Hijo de Francisco Brambilla y de Antonia Ferrari, desde muy joven se dedicó a la pintura, oficio que desempeñaba en Milán cuando se incorporó a la expedición de Alejandro Malaspina a fines de marzo de 1791. La misión fue la de pintar las de vistas de los puertos más importantes visitados por la expedición (Manila, Macao, Sidney, Lima, Buenos Aires, Montevideo, etc.). Tras el final de la misma en 1794, se afincó en la Corte, donde ejecutó diversos trabajos pictóricos. En 1821 se le encargó la realización de una serie de vistas de los Reales Sitios, tarea que le ocupó hasta su muerte. Para ello, el italiano se trasladó a vivir a cada uno de los lugares que debía pintar. Como fruto de su trabajo, en 1832 puso a la venta la Colección de vistas de los Sitios Reales, con un precio de cincuenta reales el cuaderno de cuatro estampas. Compuesta por 88 estampas, todas firmadas por Brambilla excepto una, se hicieron dos tiradas, una en blanco y negro y otra en colores. Falleció el 23 de enero de 1834.
Más información
La perspectiva de la “Carrera de caballos” constituye el conjunto más importante de surtidores y escultura en el jardín inicial de Felipe V. Es, también, el eje más enfático desde el punto de vista de su iconografía y simbolismo. Y, además, resultaba en su origen el espectáculo más público de todo el Real Sitio, pues según la planificación inicial del palacio esta alineación teatral de fuentes podía ser vista desde el Patio de coches, en el que se encuentra la entrada principal a la residencia regia: antes de 1725, cuando se decidió construir las dos alas que flanquean ese patio, éste sólo estaba separado del jardín por un muro, en cuyo centro se abría una verja, en el eje de esta perspectiva.
El conjunto de La Carrera de Caballos está formado por las Fuentes de Neptuno, de los Ríos Ebro y Segre, de Apolo y de Andrómeda cuya simbología gira alrededor de la Guerra de Sucesión española. Entre 1701 y 1714, Felipe V se enfrentó, con el apoyo de Francia, al archiduque Carlos de Austria, quien, respaldado por Gran Bretaña, Holanda y Portugal, reclamaba el trono español tras la muerte sin descendencia de Carlos II. Finalmente Felipe V consiguió asentarse en el trono español, quien plasmó su victoria a lo largo de este eje. Así, la Fuente de Andrómeda representa la faceta más violenta de la guerra, mientras que Apolo simboliza el triunfo del bien sobre el mal. En el estanque inferior, las fuentes de los ríos Segre y Ebro, representación simbólica de la Corona de Aragón, contemplan maravillados la magnificencia de Felipe V, a quien vuelven a rendir pleitesía. Finalmente, Neptuno personifica la restauración de la paz en la Monarquía de España, simbolizada en el dominio que ejerce sobre las fuentes de La Granja.
Compara
Antes Fernando Brambilla, Vista de la Fuente de Neptuno, h. 1821. Patrimonio Nacional.
Después Carrera de Caballos. 2026. Patrimonio Nacional.