Fuente de La Fama
El escultor René Frémin llevó aquí a su máxima perfección el ordenamiento de personajes en tres niveles sobre una alta peña, situando en la cúspide a La Fama sobre Pegaso. El conjunto se inspira en la escultura francesa de la época de Luis XIV y, en particular, en la obra de Coysevox La Fama cabalgando a Pegaso para los Jardines de Marly (Francia). Se trata de un homenaje a los logros militares de Felipe V e incluye las personificaciones de los cuatro principales ríos de España.
Felipe V contempló por primera vez, en el verano de 1736, los 43 metros de altura alcanzados por su gran surtidor vertical. Una verdadera obra maestra de la ingeniería hidráulica, posible gracias a un desnivel de 60 metros respecto al depósito de El Mar. El sistema hidráulico fue diseñado y ejecutado por Jean-Baptiste Maipon de la Roche y finalizado por François Desjardins, fontaneros del Real Sitio. Admirada desde sus orígenes, continúa hoy asombrando a viajeros y visitantes.
Felipe V
Nació en Versalles el 19 de diciembre de 1683. Nieto de Luis XIV y de la infanta María Teresa de España, hija mayor de Felipe IV, ascendió al trono español tras la muerte de Carlos II, quien le designó como su sucesor en su último testamento del 3 de octubre de 1700. Su reinado se desarrolló en dos etapas, desde noviembre de 1700 hasta enero de 1724, y desde septiembre del mismo año hasta su muerte, el 9 de julio de 1746.
En 1715 ordenó a Pedro Caro Idrogo la conclusión del palacio de Aranjuez, cuyas obras llevaban paralizadas desde tiempos de Felipe II. Idrogo duplicó el cuerpo del viejo palacio, levantando las crujías este y norte entre 1715 y 1732; posteriormente, Santiago Bonavia finalizó el cuerpo principal, construyendo el cuadrante noroccidental en 1744. Asimismo, se realizaron intervenciones en el Jardín de la Isla y se construyó el Jardín del Parterre situado en la fachada este del palacio, diseñado por Etienne Marchand y ejecutado entre 1727 y 1735, el cual aunaba la forma del parterre a la francesa y la tradición española del jardín cerrado.
Brambilla, Fernando
Nació en Fara di Gedda d’Adda, en 1763. Hijo de Francisco Brambilla y de Antonia Ferrari, desde muy joven se dedicó a la pintura, oficio que desempeñaba en Milán cuando se incorporó a la expedición de Alejandro Malaspina a fines de marzo de 1791. La misión fue la de pintar las de vistas de los puertos más importantes visitados por la expedición (Manila, Macao, Sidney, Lima, Buenos Aires, Montevideo, etc.). Tras el final de la misma en 1794, se afincó en la Corte, donde ejecutó diversos trabajos pictóricos. En 1821 se le encargó la realización de una serie de vistas de los Reales Sitios, tarea que le ocupó hasta su muerte. Para ello, el italiano se trasladó a vivir a cada uno de los lugares que debía pintar. Como fruto de su trabajo, en 1832 puso a la venta la Colección de vistas de los Sitios Reales, con un precio de cincuenta reales el cuaderno de cuatro estampas. Compuesta por 88 estampas, todas firmadas por Brambilla excepto una, se hicieron dos tiradas, una en blanco y negro y otra en colores. Falleció el 23 de enero de 1834.
Coysevox, Antoine
Oriundo de Lyon, nació el 29 de septiembre de 1640. Comenzó su carrera al servicio de Luis XIV en Versalles en 1678, realizando la decoración escultórica de la Escalera de los Embajadores y de la Galeria de los Espejos. Sus esculturas ecuestres de La Fama y Mercurio en Marly reflejan su maestría a la hora de tallar todo tipo de figuras humanas y animales, y anticipan la naturalidad y la gracia del movimiento rococó. Fue por medio de su obra que Jean Thierry y René Frémin, ambos discípulos suyos, pudieron conocer la antigüedad clásica de primera mano; una vez en España, los dos artistas trataron de imitar el estilo de su mentor, influencia que se aprecia sobre todo en la obra de Frémin en el Palacio de La Granja. Falleció en París el 10 de octubre de 1720.
Desjardins, Françoise
Nacido en Versalles el 29 de abril de 1703, de joven trabajó junto a su padre, también fontanero, en las fuentes de Versalles con el rango de ayudante de fontanería. En agosto de 1731 vino a España en compañía de Maipon de la Roche, a quién había conocido en Versalles, para trabajar en el sistema hidráulico del Palacio de La Granja San Ildefonso. Ampliamente reconocido por su habilidad para la hidráulica, Desjardins fue descrito por sus coetáneos como una persona trabajadora y esforzada, en comparación con de La Roche, cuyas continuadas ausencias permitieron a Desjardins alcanzar el puesto de jefe de fontanería de La Granja. Tras la partida definitiva de La Roche en 1738, fue ascendido a primer fontanero de Aranjuez, desarrollando una exitosa carrera que se extendería durante cuarenta años hasta su muerte, el 27 de junio de 1772.
Frémin, René
Nacido en París el primero de octubre de 1672, aprendió el oficio de escultor en aquella ciudad y posteriormente en Roma, donde incorporó el estilo de Bernini y de otros maestros italianos a su obra. Artista notable, vino a España en 1722 junto a su compatriota Thierry, llamado por Felipe V para realizar la decoración escultórica del Palacio de La Granja. Tras 16 años al servicio del Monarca hispano, en 1738 pidió licencia para volver a Francia, en donde se consagró a su labor como docente en la Academia Real de Pintura y Escultura, llegando a alcanzar el puesto de Rector a finales de enero de 1744, pocos días antes de su fallecimiento el 17 de febrero. Frémin fue posiblemente el más prolífico de todos los artistas destinados en La Granja, en donde ejecutó los grupos escultóricos en plomo de las principales fuentes, tales como la de Andrómeda, de las Ocho Calles o de las Ranas, así como varias de las figuras que adornan el Cenador y el Parterre de la Cascada en colaboración con Thierry.
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Iconografía
Levantada por Frémin entre 1730 y 1733, e inspirada en dibujos de Charles Le Brun, la Fuente de La Fama constituía el elemento principal del parterre homónimo, y uno de los más destacados del jardín. Su potente chorro se eleva hasta los 40 metros, más que ningún otro. Para su construcción, Frémin diseñó un gran esqueleto de hierro que constituye el armazón sobre el que se asienta el peñasco rocoso. En lo alto del mismo se encuentra La Fama, montada en un caballo alado, hace sonar una trompeta; a sus pies, varias figuras que representan a solados moros, que caen derrotados por el peñasco, cuya base se encuentran cuatro figuras representando los grandes ríos de España (Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir). Se trata pues de un tema claramente triunfal y heroico, aunque su interpretación no está exenta de dudas. Bien puede entenderse como una alegoría de Felipe V como defensor de la religión católica (y por extensión de la Monarquía española); pero también puede ser una alusión a la Reconquista, según se recoge en una descripción de 1746. Por último, también puede verse la Fuente de La Fama como un monumento a las campañas militares de Felipe V en Italia y en África, especialmente la conquista de Orán en 1732, justo cuando el conjunto estaba en construcción.
Con la de Andrómeda, la de la Fama comparte dos rasgos monumentales: la altura de su chorro -algo mayor en la de la Fama- y el tremendo “peñasco” en plomo, cuyas dimensiones obligan a la existencia de una formidable armadura o esqueleto interior de hierro forjado.
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Antes Fernando Brambilla, Vista de la Fuente de la Fama, tomada mirando al norte y al fondo parte del Real Palacio, h. 1821. Patrimonio Nacional.
Después Fuente de la Fama. 2026. Patrimonio Nacional.