Fuente de Anfitrite
La figura de Anfitrite, esposa de Neptuno, que preside este imponente conjunto concebido por el arquitecto René Carlier, alude a la reina Isabel de Farnesio. Del mismo modo, su esposo el rey Felipe V está simbolizado en la figura de Neptuno, ubicada en el cercano eje paralelo conocido como la Carrera de Caballos. El escultor Jean Thierry la representó como una majestuosa soberana en su carro, a la que unas náyades ofrecen las riquezas del mar. Las esculturas en el Parterre y en las rampas laterales forman un discurso iconográfico complejo alusivo a la pareja real.
Felipe V
Nació en Versalles el 19 de diciembre de 1683. Nieto de Luis XIV y de la infanta María Teresa de España, hija mayor de Felipe IV, ascendió al trono español tras la muerte de Carlos II, quien le designó como su sucesor en su último testamento del 3 de octubre de 1700. Su reinado se desarrolló en dos etapas, desde noviembre de 1700 hasta enero de 1724, y desde septiembre del mismo año hasta su muerte, el 9 de julio de 1746.
En 1715 ordenó a Pedro Caro Idrogo la conclusión del palacio de Aranjuez, cuyas obras llevaban paralizadas desde tiempos de Felipe II. Idrogo duplicó el cuerpo del viejo palacio, levantando las crujías este y norte entre 1715 y 1732; posteriormente, Santiago Bonavia finalizó el cuerpo principal, construyendo el cuadrante noroccidental en 1744. Asimismo, se realizaron intervenciones en el Jardín de la Isla y se construyó el Jardín del Parterre situado en la fachada este del palacio, diseñado por Etienne Marchand y ejecutado entre 1727 y 1735, el cual aunaba la forma del parterre a la francesa y la tradición española del jardín cerrado.
Isabel de Farnesio
Hija de Eduardo Farnesio, Príncipe de Parma, y de Dorotea Sofía de Neoburgo, nació el 25 de octubre de 1692. En 1714 fue elegida nueva consorte de Felipe V, con quién se desposó en diciembre de aquel año. Isabel Farnesio ejerció una notable influencia política y protegió las carreras de ministros como el Cardenal Alberoni, Juan Guillermo Ripperdá, José Patiño y el Marqués de Villadarias. Además, en los momentos de enfermedad de Felipe V, la Reina asumió personalmente, aunque de manera oficiosa, el manejo de los negocios de Estado. Mecenas y coleccionista, intervino activamente en la construcción de La Granja, haciendo llamar y protegiendo a artistas italianos, como Giacomo Bonavia o Bartolomeo Rusca. Retirada en el palacio segoviano tras la muerte de Felipe V en 1746, la Soberana se concentró en sus inquietudes culturales, ampliando su colección de arte, instalando en el piso bajo de La Granja la colección de escultura de Cristina de Suecia (adquirida en 1724) o construyendo el cercano Palacio de Riofrío. Tras el fallecimiento de Fernando VI sin sucesión, Isabel Farnesio ejerció la Regencia durante el viaje hasta España de su hijo, el nuevo Rey Carlos III. Falleció en el Palacio de Aranjuez el 11 de julio de 1766. Sus restos reposan junto a los de Felipe V en la cripta de la Real Colegiata de la Santísima Trinidad del Palacio de La Granja de San Ildefonso.
Isabel II
Hija primogénita de Fernando VII y de su cuarta esposa, María Cristina de Borbón Dos Sicilias, nació el 10 de octubre de 1830. Con apenas tres años se convirtió en Reina de España tras el fallecimiento de Fernando VII el 29 de septiembre de 1833. Durante su minoría de edad, actuaron como regentes, primero su madre, la reina María Cristina, y después el general Baldomero Espartero.
El reinado personal de Isabel II se caracterizó por la inestabilidad política, pero también por el progreso económico y la modernización del país, ejemplificados en la expansión del telégrafo y del ferrocarril por toda España. En 1851 se inauguró la línea Madrid – Aranjuez, la segunda de su tipo en España, facilitando la comunicación con el Real Sitio. Durante su reinado, Isabel II mantuvo la jornada de primavera en Aranjuez, en donde llevó a cabo diversos proyectos para embellecer el palacio y sus alrededores, incluido el malogrado proyecto de Parque de Miraflores, iniciado en 1848 y abandonado dos años después por su desorbitado coste. Destronada a raíz de la Revolución de septiembre de 1868, Isabel II se exilió en París, donde falleció el 9 de abril de 1904.
Brambilla, Fernando
Nació en Fara di Gedda d’Adda, en 1763. Hijo de Francisco Brambilla y de Antonia Ferrari, desde muy joven se dedicó a la pintura, oficio que desempeñaba en Milán cuando se incorporó a la expedición de Alejandro Malaspina a fines de marzo de 1791. La misión fue la de pintar las de vistas de los puertos más importantes visitados por la expedición (Manila, Macao, Sidney, Lima, Buenos Aires, Montevideo, etc.). Tras el final de la misma en 1794, se afincó en la Corte, donde ejecutó diversos trabajos pictóricos. En 1821 se le encargó la realización de una serie de vistas de los Reales Sitios, tarea que le ocupó hasta su muerte. Para ello, el italiano se trasladó a vivir a cada uno de los lugares que debía pintar. Como fruto de su trabajo, en 1832 puso a la venta la Colección de vistas de los Sitios Reales, con un precio de cincuenta reales el cuaderno de cuatro estampas. Compuesta por 88 estampas, todas firmadas por Brambilla excepto una, se hicieron dos tiradas, una en blanco y negro y otra en colores. Falleció el 23 de enero de 1834.
Carlier, René
Natural de Umbille, provincia de Picardía, arzobispado de Amiens, Francia, hijo de Sebastián Carlier y Magdalena Bazin, René Carlier vino a España en febrero de 1712 como auxiliar sobre el terreno de Robert de Cotte, quien entonces proyectaba el nuevo Palacio de El Retiro y la decoración de las salas del Alcázar. Carlier permaneció en España hasta su muerte, el 15 de agosto de 1722, sirviendo a Felipe V como arquitecto del Real Sitio de El Buen Retiro. Su salud delicada entró en un período crítico a partir de 1720 (hay varios memoriales en los que pide poder volver a Francia a tomar las aguas), precisamente durante los dos o tres años en los que estuvo al frente de las obras del jardín de La Granja, cuyo diseño es enteramente suyo aunque con alteraciones posteriores a su muerte. De los seis hijos que hubo en su matrimonio con Antonia de Marrisart uno, Francisco, fue también arquitecto del rey de España.
Thierry, Jean
Nació el 14 de junio de 1669. Natural de Lyon, creció en el seno de una familia de escultores. Ya antes de venir a España en 1722 Thierry había ejecutado diversas obras reales para los palacios de Versalles y Marly, valiéndole el reconocimiento y la entrada a la Academia de Pintura y Escultura en 1717. En La Granja, su obra es menos clásica que la de Frémin, pero está dotada de mayor originalidad y naturalismo, a la vez que presenta una gran influencia procedente del teatro, como se aprecia en los grupos escultóricos de Anfitrite, de Pomona y Vertumno o el de Apolo. Tras regresar a París en 1728, estuvo adscrito a la Academia, primero como profesor adjunto, y desde 1732 como profesor emérito, cargo que ejerció hasta su retiro en 1736. Falleció el 20 de diciembre de 1739 en Lyon.
Más información
Esposa del dios Neptuno, Anfítrite es la reina de las aguas. Aparece montando un carro con forma de concha tirado por cuatro delfines, mientras que tres nereidas y un céfiro le ofrecen bandejas con corales, perlas y otros frutos del mar. A pesar de su atribución, la composición del conjunto invita a pensar que Thierry se inspiró en la figura de las Venus marinas como precedente estético. Simbólicamente, se ha visto en la figura de Anfrítrite (así como en toda la Cascada Nueva) una alegoría a la propia reina, Isabel de Farnesio, como garante de la paz del reinado. En lo alto de la Cascada, varios grupos presentando a niños montados en Hipocampos completan el séquito de Anfítrite y aportan dinamismo a la corriente de agua.
Conjuntos escultóricos
A los dos lados de la Cascada Nueva se encuentras dos conjuntos escultóricos que completan el programa iniciado en el Parterre de Palacio. En el grupo situado a la izquierda de la Cascada vemos tres estatuas: Flora, diosa de las flores, identificada como una mujer portando ramos de flores y frutos en su manto, simbolizando la primavera; el invierno, representado como un viejo de larga barba, envuelto en un manto calentándose junto a un brasero; y Asia, mostrada como una mujer coronada con flores con un incensario en la mano derecha, aludiendo a los objetos de lujo importados desde este continente. Si nos vamos al grupo de la derecha de la Cascada veremos otras tres estatuas: una Ninfa cazadora, armada con arco y carcaj mientras sujeta a un perro, y que alude a la afición de Isabel de Farnesio por la caza; un Pastor, cubierto con pieles y acompañado de un cabritillo, que simboliza la vida idílica en La Granja; y Europa, representada como una mujer con casco y coraza que porta un cetro, aludiendo a su primacía entre los continentes.
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Antes Fernando Brambilla, Vista de la Fuente de la Cascada Nueva, h. 1821. Detalle. Patrimonio Nacional.
Después Fuente de Anfitrite. 2026. Patrimonio Nacional.