La letra “g” indica el acceso al laberinto.
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El Laberinto

Vegetación

El trazado de El Laberinto sigue, al pie de la letra, una estampa del muy influyente tratado de Dézallier d’Argenville La Théorie et la Pratique du Jardinage, publicado por primera vez en París en 1709 y con numerosas reediciones posteriores. Este libro se encontraba entre los que el jardinero Étienne Boutelou tenía tras la muerte del ingeniero militar Étienne Marchand.

Incluido en el trazado original del jardín, El Laberinto sigue el estilo clásico de la época. En el año 1991 se acometió su restauración, recuperando los trazados flanqueados por setos de haya y carpe. El roble melojo ha ido ganando terreno en este espacio, por lo que periódicamente se realizan resalveos, que permitan la entrada de luz al estrato inferior. El recinto que actualmente cuenta con un cercado para minimizar los daños causados por herbívoros silvestres tiene una superficie cercana a las 2,75 hectáreas con más de 2.500 metros de paseos y glorietas.