El Juego del Mallo
El Juego del Mallo, derivado del jeu de crosse —antepasado del golf y del croquet, muy popular en la vieja Francia—, también era conocido como pallemail en inglés (del latín pila y malleus). Felipe V, aficionado a la práctica de este juego en los Reales Sitios, ordenó construirlo antes de 1724, cuando ya había creado otro en el Buen Retiro de Madrid. Para lograr la adecuada nivelación se levantó una plataforma artificial que estaba rodeada por una valla de madera pintada de verde.
El juego consistía en impulsar una pelota con un mazo de madera (maill) por una avenida, entonces de terrizo, hasta hacerla pasar por una portería metálica de hierro fundido en forma de U invertida (archet), con el menor número de golpes. El punto de partida era la pierre carré, y la avenida estaba flanqueada por ais: paredes de tablones de pino pintados de verde, de unos 4 pies de altura (aproximadamente 130 centímetros). El rasgo más singular de este juego era el tambour: quiebro marcado por un codo de sillería granítica con señales numeradas, situado casi en la mitad del trazado de 530 metros.
En la restauración de este elemento se eliminó el arbolado existente, se niveló la pista y se plantó césped, aunque originalmente el pavimento era terrizo.
Felipe V
Nació en Versalles el 19 de diciembre de 1683. Nieto de Luis XIV y de la infanta María Teresa de España, hija mayor de Felipe IV, ascendió al trono español tras la muerte de Carlos II, quien le designó como su sucesor en su último testamento del 3 de octubre de 1700. Su reinado se desarrolló en dos etapas, desde noviembre de 1700 hasta enero de 1724, y desde septiembre del mismo año hasta su muerte, el 9 de julio de 1746.
En 1715 ordenó a Pedro Caro Idrogo la conclusión del palacio de Aranjuez, cuyas obras llevaban paralizadas desde tiempos de Felipe II. Idrogo duplicó el cuerpo del viejo palacio, levantando las crujías este y norte entre 1715 y 1732; posteriormente, Santiago Bonavia finalizó el cuerpo principal, construyendo el cuadrante noroccidental en 1744. Asimismo, se realizaron intervenciones en el Jardín de la Isla y se construyó el Jardín del Parterre situado en la fachada este del palacio, diseñado por Etienne Marchand y ejecutado entre 1727 y 1735, el cual aunaba la forma del parterre a la francesa y la tradición española del jardín cerrado.
Méndez de Ras, Fernando
Nació en Madrid en 1699. Ingresó en el ejército en 1727 en la rama de ingenieros como voluntario en las reales obras de Aranjuez. Ascendido a alférez en 1730, posteriormente llegaría a ser nombrado ingeniero jefe en 1750 y coronel en 1759. Diez años más tarde dirigió la construcción de Nueva Tabarca, población de nuevo cuño creada en la antigua isla Plana en 1769, en la costa alicantina, de la que fue primer gobernador. Falleció el 12 de noviembre de 1783. Entre 1733 y 1739 estuvo destinado en el Real Sitio de La Granja de San Ildefonso, bajo las órdenes de Marchand, con quien dirigió la ejecución de los jardines del Real Sitio. De esta época data el Plano general de San Ildefonso, que refleja con gran precisión el estado del palacio, los jardines y el parque hacia 1736. También trazó un detallado plano del sistema hidráulico y las cañerías del jardín, el cual serviría de modelo para otros planos como el realizado por Ribelles, pero que desgraciadamente no se ha conservado.
Ribelles, José de
Pintor valenciano nacido en 1778, es hijo de José Ribelles, también pintor y de Josefa María Felip, ambos naturales de la capital valenciana. Ingresa en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, en el año 1798 gana un premio de primera clase. En 1799 se traslada a Madrid y es premiado en el concurso general convocado por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1814 se casa con la aragonesa María Pilar Ulzurrum Asanza, hija de los marqueses de Tosos, también pintora y académica. En 1819 pide al Rey ser pintor de cámara, obteniendo de Fernando VII ser pintor honorario de Cámara.
Pintor polifacético, cultiva diversos temas y técnicas: cuadros de caballete, retratos y varias vistas urbanas, frescos, decoraciones teatrales, pinturas para catafalcos (honras fúnebres organizada por el Ayuntamiento de Madrid en 1829 por la muerte de la reina María Amalia de Sajonia, tercera esposa de Fernando VII), además de ser uno de los primeros artistas españoles que ensayan la litografía con fortuna (ilustraciones para la edición del Quijote de 1819 de la Real Academia Española). Fallece en 1835.