Juego del Aneau Tournant en el Nocturnal
Situado entre los Bosquetes del Nocturnal, el término deriva del nombre del juego de l’Anneau Tournant al que era muy aficionado Felipe V, y que practicaba también en el Retiro y Aranjuez. En el año 1997 se restituyó el círculo de piedra con la numeración, basado en un plano de 1787.
Felipe V
Nació en Versalles el 19 de diciembre de 1683. Nieto de Luis XIV y de la infanta María Teresa de España, hija mayor de Felipe IV, ascendió al trono español tras la muerte de Carlos II, quien le designó como su sucesor en su último testamento del 3 de octubre de 1700. Su reinado se desarrolló en dos etapas, desde noviembre de 1700 hasta enero de 1724, y desde septiembre del mismo año hasta su muerte, el 9 de julio de 1746.
En 1715 ordenó a Pedro Caro Idrogo la conclusión del palacio de Aranjuez, cuyas obras llevaban paralizadas desde tiempos de Felipe II. Idrogo duplicó el cuerpo del viejo palacio, levantando las crujías este y norte entre 1715 y 1732; posteriormente, Santiago Bonavia finalizó el cuerpo principal, construyendo el cuadrante noroccidental en 1744. Asimismo, se realizaron intervenciones en el Jardín de la Isla y se construyó el Jardín del Parterre situado en la fachada este del palacio, diseñado por Etienne Marchand y ejecutado entre 1727 y 1735, el cual aunaba la forma del parterre a la francesa y la tradición española del jardín cerrado.
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El Anneau Tournant (que en español vendría a significar “juego del anillo giratorio”) fue un pasatiempo cortesano inventado en la corte de Luis XIV, quien solía practicarlo en su palacio de Marly. Al igual que su abuelo, Felipe V fue muy asiduo de este juego, el cual extrapoló a los Reales Sitios cuando vino a España. Así, mandó construir tres de estos emplazamientos en el Retiro, Aranjuez y La Granja, de los cuales solamente se conserva este último. Este consiste en un círculo de piedra divido en doce secciones, en las que están grabados al azar los números romanos del I al XII. Pedro Heras ha sugerido que el juego consistiría en un tablero semejante al conservado pero construido en madera, con doce varillas delimitando su perímetro, que giraba alrededor de un eje donde se situaba un anillo. Los jugadores, colocados en uno de los cuarteles y armados con lanzas, intentarían alcanzar el anillo mientras el tablero se movía; el objetivo final sería lograr 14 puntos, en honor de Luis XIV, quien se dice fue el inventor de este curioso juego.
Por otro lado existe un dibujo del juego del Anneau Tournat conservado en el Museo Condé de Chantilly, en el contexto histórico expuesto nos ofrece dos versiones diferentes del juego.
“Como el anillo está pintado de verde por un lado y de blanco por el otro, cada jugador toma su color, empuja la bola por el área de juego para apuntar a pasar a través del anillo, pero debe colocarse frente al color elegido, empuja la bola para intentar que pase a través del anillo, el juego se gana, y cuando pasa por el área de juego entre los pines verdes que están colocados verticalmente y fijados en piedra, los números marcados en ellos se cuentan hasta el punto del juego que se ha nombrado.”
“Dos esferas de madera superpuestas, justo por encima del suelo, forman este juego. La más grande, de diez pies de diámetro, está dividida en doce secciones iguales, numeradas con números romanos. Pines de metal de veinte pulgadas de alto marcan el extremo exterior curvo de cada sección. El jugador, usando una palanca de boj, intenta atrapar el anillo giratorio colocado en el tablero central y se le otorga el número de puntos indicado en la sección utilizada para tener éxito.”