Fuente de Andrómeda
Ideada por el escultor René Frémin, representa a Perseo salvando a la princesa de Etiopía del dragón que, por mandato de Juno, iba a devorarla mientras permanecía encadenada a un peñasco. Perseo derrota al monstruo, con el auxilio de Minerva, la cabeza de Medusa y el casco de invisibilidad. De las heridas del dragón brotan numerosos surtidores de agua que llega del Depósito de las Llagas, y de su boca emerge un gran surtidor vertical de 37 metros, procedente de El Mar.
Frémin, René
Nacido en París el primero de octubre de 1672, aprendió el oficio de escultor en aquella ciudad y posteriormente en Roma, donde incorporó el estilo de Bernini y de otros maestros italianos a su obra. Artista notable, vino a España en 1722 junto a su compatriota Thierry, llamado por Felipe V para realizar la decoración escultórica del Palacio de La Granja. Tras 16 años al servicio del Monarca hispano, en 1738 pidió licencia para volver a Francia, en donde se consagró a su labor como docente en la Academia Real de Pintura y Escultura, llegando a alcanzar el puesto de Rector a finales de enero de 1744, pocos días antes de su fallecimiento el 17 de febrero. Frémin fue posiblemente el más prolífico de todos los artistas destinados en La Granja, en donde ejecutó los grupos escultóricos en plomo de las principales fuentes, tales como la de Andrómeda, de las Ocho Calles o de las Ranas, así como varias de las figuras que adornan el Cenador y el Parterre de la Cascada en colaboración con Thierry.
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Iconografía de la fuente
Andrómeda, princesa de Etiopía, era hija de Cefeo y Casiopea. En una ocasión, su madre se jactó de que su belleza superaba a la de las Nereidas, ninfas de las olas. Furiosas, se quejaron a Neptuno, quien como castigo a la arrogancia de Casiopea envió a Ceto, un feroz monstruo marino, para que arrasase las costas del reino. Cuando los reyes preguntaron a un oráculo cómo librarse del monstruo, este les respondió que deberían sacrificar a su hija Andrómeda, a la cual encadenaron a una roca. Sin embargo, fue rescatada por Perseo, quien utilizó la cabeza cercenada de Medusa para petrificar al monstruo, tras lo cual se desposó con Andrómeda. Aquí aparece representado junto a Pegaso, sobre el cual vino montado, y Minerva, quien respalda al héroe mientras derrota al monstruo. De su boca brota, a modo de grito, un gran chorro de 33 metros, mientras que otros 72 surtidores distribuidos por su cuerpo expulsan agua como si de sangre se tratase. El caudal necesario para alimentar la fuente proviene del Mar y del Depósito de la Llagas, así llamado por abastecer los citados surtidores que representan heridas. En conjunto, este grupo constituye una alegoría de Felipe V durante la Guerra de Sucesión, quien, como Perseo, acude en auxilio de la Monarquía de España (Andrómeda) con el apoyo de Francia (Minerva). Toda la fuente es obra de René Frémin, quien se inspiró en un proyecto homónimo de Le Brun.
Conjunto de eculturas y jarrones
Alrededor de la plaza se ubican diferentes jarrones hechos en plomo y pintados de blanco, obra de René Frémin, así como ocho estatuas divididas en dos grupos cuaternarios, esculpidas por Frémin y Thierry. El primero representa los cuatro elementos encarnados por cuatro figuras mitológicas: Eólida (el viento); una nereida (el agua); Júpiter (el fuego); y Cibeles (la tierra). El otro grupo representa los cuatro tipos de poemas que existían en el mundo antiguo. La figura de rostro alegre que saca al lengua es el poema satírico. A su lado, el poema heroico aparece representado como un hombre vestido a la romana, coronado de laurel y con una trompeta. El poema lírico es encarnado por una joven también coronada con laureles y asiendo una lira con la mano. Por último, el poema pastoral muestra a un hombre apoyado en un tronco, con una corona de flores y sujetando una flauta de pan.