Fuente de los Dragones de la Media Luna
Esta singular obra de ingeniería, adornada con dos dragones sobre peñascos guarnecidos de hojas con cañas, es obra del escultor René Frémin. El agua de sus surtidores verticales, que alcanza los 20 metros de altura, procede del Estanque del Medio Celemín. Inicialmente se proyectó instalar en este espacio las Fuentes de Dragones Alta y Baja que fueron ubicadas finalmente en las Ocho Calles al ampliar el jardín.
Frémin, René
Nacido en París el primero de octubre de 1672, aprendió el oficio de escultor en aquella ciudad y posteriormente en Roma, donde incorporó el estilo de Bernini y de otros maestros italianos a su obra. Artista notable, vino a España en 1722 junto a su compatriota Thierry, llamado por Felipe V para realizar la decoración escultórica del Palacio de La Granja. Tras 16 años al servicio del Monarca hispano, en 1738 pidió licencia para volver a Francia, en donde se consagró a su labor como docente en la Academia Real de Pintura y Escultura, llegando a alcanzar el puesto de Rector a finales de enero de 1744, pocos días antes de su fallecimiento el 17 de febrero. Frémin fue posiblemente el más prolífico de todos los artistas destinados en La Granja, en donde ejecutó los grupos escultóricos en plomo de las principales fuentes, tales como la de Andrómeda, de las Ocho Calles o de las Ranas, así como varias de las figuras que adornan el Cenador y el Parterre de la Cascada en colaboración con Thierry.
Méndez de Ras, Fernando
Nació en Madrid en 1699. Ingresó en el ejército en 1727 en la rama de ingenieros como voluntario en las reales obras de Aranjuez. Ascendido a alférez en 1730, posteriormente llegaría a ser nombrado ingeniero jefe en 1750 y coronel en 1759. Diez años más tarde dirigió la construcción de Nueva Tabarca, población de nuevo cuño creada en la antigua isla Plana en 1769, en la costa alicantina, de la que fue primer gobernador. Falleció el 12 de noviembre de 1783. Entre 1733 y 1739 estuvo destinado en el Real Sitio de La Granja de San Ildefonso, bajo las órdenes de Marchand, con quien dirigió la ejecución de los jardines del Real Sitio. De esta época data el Plano general de San Ildefonso, que refleja con gran precisión el estado del palacio, los jardines y el parque hacia 1736. También trazó un detallado plano del sistema hidráulico y las cañerías del jardín, el cual serviría de modelo para otros planos como el realizado por Ribelles, pero que desgraciadamente no se ha conservado.
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generalidades
La Media Luna fue muy elogiada por un cortesano de Felipe V en una carta de 1723, donde elogió la vista que se ofrece desde la curva de la terraza, en la parte más alta de la fuente de Apolo: “los jardines han superado infinitamente lo que me esperaba, y aunque su disposición general me constaba ya, reconozco que cuando me ví en lo alto de la primera cascada… quedé agradablemente sorprendido por dos nuevos parterres, cada uno de un gusto distinto, situados a uno y otro lado de la gran ría, y que forman en mi opinión una de las cosas más bellas que pueden verse. Desde allí se ven elevarse los surtidores que parecen querer alcanzar la cima de las montañas, y éstas se diría … que sólo están allí para formar un fondo oscuro sobre el que destaca admirablemente el brillo puro de un agua que, dispersada en lluvia, cae en los estanques destinados a contenerla… La ría, donde treinta y cinco cisnes traídos de Holanda van y vienen, queda así tan adornada como lo estarán los parterres cuando otras blancas formas, las de las esculturas y jarrones, hayan quedado colocadas sobre sus pedestales…”
Simbología
Antes de su fallido asesinato de Latona, Pitón era el guardián del Oráculo de Delfos. Tras darle muerte, Apolo se adueño del lugar, el cual puso bajo su protección. En la Media Luna, los dragones aluden a la derrota de Pitón, y están relacionados con las Fuentes de los Dragones situadas en el parque de palacio, las cuales estaban destinadas inicialmente para este estanque.