Calle Medianería
La desaparecida tapia de la Medianería separaba el jardín formal inicial del Parque de Caza, organizado en torno al rond-point de chasse - una rotonda con avenidas radiales llamadas las Ocho Calles. Tras la muerte de Luis I en agosto de 1724, Felipe V regresa al trono y decide ampliar el jardín hacia el sur, anexionando el parque plantado de olmos y animando su trazado con fuentes y esculturas. Fallecido el arquitecto René Carlier en 1722, el ingeniero militar Étienne Marchand fue el responsable de articular la integración de ambos ámbitos mediante la eliminación de la verja de acceso a la terraza del Palacio, la demolición de la tapia y su sustitución por dos alineaciones de tilos formando la calle de la Medianería.
La división de los jardines en dos ámbitos claramente diferenciados se reconoce en la propia composición de sus paseos. Las avenidas de las Ocho Calles reproducen el modelo entonces considerado más hermoso, la allée double: tres paseos paralelos, uno principal en el centro plantado con árboles aislados y dos laterales delimitados por empalizadas. A mediados del siglo XIX, los olmos fueron reemplazados por otras especies.
En la actualidad esta calle constituye uno de los principales ejes del jardín, dando una perspectiva al visitante en el momento de su entrada, que le permite hacerse una idea de su gran extensión. También ofrece un encuadre al paraje natural en el que se ubica, con el monte de Valsaín y los picos rocosos de la Sierra de Guadarrama como telón de fondo. Esta calle se conforma de un seto de haya y carpe, junto a tilos en alineación, sobre los que se realiza una poda “en cortina” que mantiene la linealidad y aumenta la sensación de profundidad.
Felipe V
Nació en Versalles el 19 de diciembre de 1683. Nieto de Luis XIV y de la infanta María Teresa de España, hija mayor de Felipe IV, ascendió al trono español tras la muerte de Carlos II, quien le designó como su sucesor en su último testamento del 3 de octubre de 1700. Su reinado se desarrolló en dos etapas, desde noviembre de 1700 hasta enero de 1724, y desde septiembre del mismo año hasta su muerte, el 9 de julio de 1746.
En 1715 ordenó a Pedro Caro Idrogo la conclusión del palacio de Aranjuez, cuyas obras llevaban paralizadas desde tiempos de Felipe II. Idrogo duplicó el cuerpo del viejo palacio, levantando las crujías este y norte entre 1715 y 1732; posteriormente, Santiago Bonavia finalizó el cuerpo principal, construyendo el cuadrante noroccidental en 1744. Asimismo, se realizaron intervenciones en el Jardín de la Isla y se construyó el Jardín del Parterre situado en la fachada este del palacio, diseñado por Etienne Marchand y ejecutado entre 1727 y 1735, el cual aunaba la forma del parterre a la francesa y la tradición española del jardín cerrado.
Luis I
Hijo primogénito de Felipe V y de su primera esposa, María Luisa Gabriela de Saboya, Luis I fue el primer Monarca de la Casa de Borbón nacido en España. Su llegada al mundo el 25 de agosto de 1707 fue acogida con júbilo por el pueblo, que llevaba cuarenta y seis años sin asistir al nacimiento de un heredero de la Corona. Luis I se convirtió en Rey de España tras la abdicación de su padre el 10 de enero de 1724. Dado que en el momento de ascender al trono no había cumplido aún los diecisiete años, Felipe V dispuso la creación de una Junta de Gobierno que debía asesorar al nuevo Rey. Compuesta por los presidentes de los distintos Consejos del Reino y por hombres cercanos y leales al anterior Monarca, la Junta permitió a Felipe V continuar controlando desde su retiro en La Granja las acciones de su hijo al frente de los negocios de Estado. Muy popular entre el pueblo, Luis I apenas tuvo tiempo de reinar. En el verano de 1724, enfermó de viruela, y a pesar de los cuidados que le prodigaron tanto los médicos reales como su esposa, la Reina Luisa Isabel de Orleans, el Monarca falleció en Madrid el 31 de agosto de ese mismo año.
Carlier, René
Natural de Umbille, provincia de Picardía, arzobispado de Amiens, Francia, hijo de Sebastián Carlier y Magdalena Bazin, René Carlier vino a España en febrero de 1712 como auxiliar sobre el terreno de Robert de Cotte, quien entonces proyectaba el nuevo Palacio de El Retiro y la decoración de las salas del Alcázar. Carlier permaneció en España hasta su muerte, el 15 de agosto de 1722, sirviendo a Felipe V como arquitecto del Real Sitio de El Buen Retiro. Su salud delicada entró en un período crítico a partir de 1720 (hay varios memoriales en los que pide poder volver a Francia a tomar las aguas), precisamente durante los dos o tres años en los que estuvo al frente de las obras del jardín de La Granja, cuyo diseño es enteramente suyo aunque con alteraciones posteriores a su muerte. De los seis hijos que hubo en su matrimonio con Antonia de Marrisart uno, Francisco, fue también arquitecto del rey de España.
Marchand, Étienne
De nacimiento y formación franceses, vino a España durante la Guerra de Sucesión o inmediatamente. En 1718 era ingeniero ayudante e ingeniero extraordinario, promovido entonces a subteniente. Estaba ya destinado en Aranjuez en julio de 1727, ayudado por Méndez de Rao, y trabajando en las obras de la isleta, del parterre y de un nuevo puente. Murió en aquel sitio, "el mayor laberinto de embustes que he conocido en mi vida", durante la primera semana de noviembre de 1733. Marchand fue el primer maestro de Ventura Rodríguez, a quien empleó como dibujante. La relevancia del Cuerpo de Ingenieros militares en las obras reales durante el segundo período del reinado de Felipe V ha sido destacada por Bottineau.
Ribelles, José de
Pintor valenciano nacido en 1778, es hijo de José Ribelles, también pintor y de Josefa María Felip, ambos naturales de la capital valenciana. Ingresa en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, en el año 1798 gana un premio de primera clase. En 1799 se traslada a Madrid y es premiado en el concurso general convocado por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1814 se casa con la aragonesa María Pilar Ulzurrum Asanza, hija de los marqueses de Tosos, también pintora y académica. En 1819 pide al Rey ser pintor de cámara, obteniendo de Fernando VII ser pintor honorario de Cámara.
Pintor polifacético, cultiva diversos temas y técnicas: cuadros de caballete, retratos y varias vistas urbanas, frescos, decoraciones teatrales, pinturas para catafalcos (honras fúnebres organizada por el Ayuntamiento de Madrid en 1829 por la muerte de la reina María Amalia de Sajonia, tercera esposa de Fernando VII), además de ser uno de los primeros artistas españoles que ensayan la litografía con fortuna (ilustraciones para la edición del Quijote de 1819 de la Real Academia Española). Fallece en 1835.
Más información
El nombre de la calle de la Medianería mantiene hasta hoy un recuerdo que se había perdido hasta 1994, cuando la investigación histórica encontró su rastro documental: que a lo largo de esta avenida corría una pared medianera separando las dos partes en que se dividía el Real Sitio, tal y como se concibió y construyó entre 1720 y 1724: a la izquierda de la calle, el jardín inicial, con alineaciones de tilos; a la derecha, el parque, o sea la zona de las Ocho calles, con calles de olmos. El primero estaba adornado con fuentes y esculturas; el parque carecía de ellas. Fuera del parque, al sur de la calle de Valsaín, y entonces todavía sin una ordenación clara, quedaba toda el área del actual parterre y bosquete de la Fama. Tras su vuelta al trono en agosto de 1724, Felipe V decidió agrandar el jardín de la manera más fácil: tirando esta tapia o medianería, e incorporando el antiguo parque al jardín.
¿Cuál era el sentido del inicial parque? La caza, un ejercicio cinegético especialmente fácil ya que los venados estaban aquí encerrados en un espacio bastante reducido. El propio trazado de toda esta zona indica su función, porque la plaza central en la que convergen ocho calles es el típico rond-point de chasse de los bosques franceses, una estrella que sirve como punto de cita, o de partida, a los cazadores. Tanto el parque como el jardín inicial estaban cerrados por otra tapia por el lado de la montaña, tapia que seguía el recorrido de la calle llamada -por eso- de la última línea. Diez años después de haber incorporado el parque al jardín inicial, Felipe V decidió hacer un nuevo parque: ordenó demoler esa última línea, y emplear la piedra para formar toda la pared que, desde allí, cierra el Real Sitio monte arriba, dejando el “Mar” dentro de la posesión real. Este nuevo parque iba a contar con algunas calles rectilíneas, si consideramos que el plano de Méndez de Ras refleja los proyectos a este respecto, pero nunca llegaron a hacerse. Por otra parte, la eliminación de barreras entre el parque y el jardín a lo largo de la última línea ha causado que los corzos puedan bajar tranquilamente al jardín cuando está cerrado, al caer la noche, perjudicando los setos al comerse los brotes tiernos del carpe.