Piscifactoría
La piscifactoría del Jardín del Príncipe fue una consecuencia tardía de la que se había creado en La Granja de San Ildefonso durante el reinado de Isabel II. Como corresponde a un “jardín chinesco”, Carlos IV había querido tener peces de colores en este estanque, que por ello se llama “de los peces” en las vistas de Brambilla. Según López y Malta, durante el reinado de Isabel II y de Alfonso XII se mantenían aquí los peces de colores. Este cuidado debió de ser la única razón, bastante frágil, para instalar aquí en el siglo XX otro centro de piscicultura, cuando el estanque carecía de las condiciones necesarias para ello. Por tanto, las instalaciones quedaron desmanteladas en el último cuarto del siglo XX, y sólo se mantiene en pie el principal de los edificios de época franquista, que debe desaparecer para permitir la restauración del jardín según su trazado histórico, lo que supone por lo menos volver al estado que refleja el levantamiento de la Junta General de Estadística en 1865-1870.