Estufas de la Montaña Artificial 1 / 2
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Estufas de la Montaña Artificial

A los pies de la Montaña Artificial se disponían las estufas o invernaderos, conocidos también como orangeries. Estas pequeñas construcciones, orientadas al sur, se repartían por distintos puntos de los Jardines de Aranjuez y estaban destinadas a proteger durante el invierno las especies botánicas más sensibles al frío. Una vez superadas las bajas temperaturas, las plantas se trasladaban nuevamente a los jardines, contribuyendo a su riqueza ornamental. Además de esta función de resguardo, las estufas se emplearon en determinados periodos como espacios de producción vegetal, permitiendo la germinación y el cultivo de especies que requerían condiciones térmicas más elevadas. El conjunto formado por la huerta y las estufas ilustra la estrecha relación entre jardinería, experimentación botánica y producción agrícola en Aranjuez.